El uso hace la norma, nosotros usamos el lenguaje... entonces, usémoslo lo mejor que podamos.
martes, junio 23
¿Hablando se entiende la gente?
Aunque hablemos el mismo lenguaje (español) existen los famosos modismos que llegan a convertir el español de España en otro idioma, el español de Argentina en otro más y el de Chile en otro completamente diferente; esto por poner un ejemplo.
Los modismos, según la RAE, son "expresión fija, privativa de una lengua, cuyo significado no se deduce de las palabras que la forman...", son aquellas palabras propias de un país que llegan a diferenciar el idioma e incluso, hacerlo un tanto diferente.
Pero, tengo que aclarar, no sólo los modimos hacen diferente una sola lengua dependiendo del país; también influyen los regionalismos, barbarismos, vulgarismos, y otros más terminados en -ismos. Tiene que ver con la cultura de cada país, con la forma en la que se llegan a mezclar en el lenguaje el español y las lenguas indígenas (lo cual sucede en todas las lenguas), y hasta las palabras provenientes de lenguas extranjeras (aparcar del inglés parking, por ejemplo).
Es lo que hace que una lengua esté viva, evolucione, se enriquezca... aunque a veces, muchas veces, se abuse: no es necesario usar una palabra de otro idiona, por ejemplo, si el lenguaje ya cuenta con una para designar a la cosa de que se trate. ¿Para qué usar aparcar si ya contamos con estacionar?
Lo anterior es a nivel macro; en México contamos con usos del leguaje que varían de acuerdo a la región (regionalismos), de modo que a veces no nos entendemos regiomontanos y defeños, o morelenses con chiapanecos. No sólo se trata de palabras, sino de frases completas que en sus lugares de origen son perfectamente entendibles.
El error es que un defeño considere que se le tiene que entender en todo el país o que un regio piense que los demás le vamos a entender claramente.
Les dejo una anécdota chistosa que tiene que ver con el tema:
Sucedió en la Ciudad de México hace algunos años. Un coche chocó con otro, las razones no importan, pero en esos casos siempre, pero siempre, hay un culpable.
El caso es que al hacerle la llamada al seguro para que acudiera al lugar de los hechos, la persona que llamó era oriunda de Morelos:
"Disculpe, quisiera reportar que ha habido un accidente y quisiera que enviaran a alguien... (no está de más decir que la persona morelense estaba nerviosa)... ¿qué...? Ah, sí, lo que sucedió es que un coche nos pasó a traer y necesitamos..."
"¿Los pasó a traer? No le entiendo, ¿cómo que los pasó a traer? -dijo el telefonista al otro lado de la línea-, ¿qué no fue un accidente, qué clase de accidente fue?"
El morelense insistía una y otra vez en que un coche los "había pasado a traer", sin mucho éxito, pues en la Ciudad de México "pasar a traer" es recoger a alguien, no así en Morelos que además tiene el sentido de nos chocó, nos aventó, nos empujó.
El morelense por fin se dio cuenta de su error y cambió la frase: un coche nos chocó. Al fin ambos, mexicanos que hablan español, pudieron entenderse.
sábado, junio 9
VOCABULARIO CAMPESINO: Jegüite

sábado, diciembre 16
NACIDAS PARA CONFUDIR
Tal pareciera que una mano maliciosa las creó para confundirnos ‑¡como si no hubiera suficientes confusiones en el lenguaje!‑, por diversión, por que es entretenido vernos sufrir y preguntarnos cuál es cuál, cuándo la debo o no usar.
El caso es que existen las palabras que suenan igual, pero se escriben y se usan de forma diferente; y otra vez estamos aquí explorando los “vericuetos de la lengua”, dijera el profesor Alfredo Páramo.
Adonde, a donde, adónde
Adonde se usa cuando el antecedente, sustantivo o adverbio, aparece en la frase: “Es allí adonde tenemos que ir”; “Es a ese pueblo adonde tendremos que llegar”.
A donde se utiliza cuando no aparece un antecedente expreso: “No puedes llegar a donde él llegó”.
Adónde es adverbio interrogativo que puede usarse en oraciones interrogativas o exclamativas: “¡Adónde vamos a parar!”; “¿Adónde irás mañana?”; “No me has dicho adónde irás”.
Ha, a, ¡ah!
Ha es una forma del verbo haber. Se utiliza como auxiliar, seguida del participio, en la conjugación de tiempos compuestos de cualquier verbo: “Ha llegado cansado”; “Ha viajado mucho”.
A es una preposición: “Huele a café”; “Vamos a mi casa”.
¡Ah! es una interjección: “¡Ah, el agua está deliciosa!”; “¡Ah que la canción, se me olvidó la cita!”.
Hay, ¡ay!, ahí
Hay es la tercera persona del singular del presente de indicativo del verbo haber, es impersonal: “Hay un árbol hermoso en su jardín”; “Hay tantas cosas que me gustaría decirle”.
¡Ay! es una interjección: “¡Ay, cómo duele!”; “¡Ay, me pisaste!”. También puede ser un sustantivo: “Se escuchó un ay lastimero”; “Y lanzó un ay demostrando cuánto le dolía”.
Ahí es un adverbio que significa "en ese lugar o a ese lugar: en esto o en eso (ahí está el problema; esto o eso".
Haber, a ver
Haber es el infinitivo del verbo haber: “Tenía que haber más dinero en la caja”; “De haber sabido que iba a llover, hubiera sacado el paraguas”.
A ver es una construcción creada a partir de la preposición a y el infinitivo del verbo ver: “A ver si dejas de gritar tanto, el niño está durmiendo”; “A ver qué pasa”.
Hecho, echo
Hecho es participio del verbo hacer: “He hecho tantas cosas de las que me arrepiento”; “¿Has hecho la tarea?”. También puede ser sustantivo: “Esos hechos no te van a llevar a ningún lado”.
Echo es la primera persona del singular del presente indicativo del verbo echar: “Yo no le echo llave a la puerta”; “A las cinco me echo una siesta”; “Esta noche me echo un trago”.
Rebelar, revelar
Rebelar es un verbo que significa oponerse, sublevarse: “El pueblo se rebeló ante tanta injusticia”.
Revelar es un verbo que significa “descubrir lo que está oculto”: “Y reveló la verdad que tantos años estuvo oculta”; Revela el rollo de mi cámara, por favor”.
Habría, abría
Habría es condicional del verbo haber: “¿Crees que habría sido más fácil aquel camino?”; “Si hubieras llegado temprano, te habría tocado pastel”.
Abría es pretérito imperfecto de indicativo del verbo abrir: “Abría cada una de las cajas y no encontraba nada”.
Grabar, gravar
Grabar es un verbo que significa “señalar mediante incisiones o labrar en hueco o en relieve, imprimir o recoger sonidos o informaciones”: “¿Me puedes grabar estas canciones?”; “Hay que grabar su nombre en las tarjetas”.
Gravar es un verbo que significa “imponer un gravamen, carga o impuesto”: “La casa está gravada con una hipoteca”.
Herrar, errar
Herrar es un verbo que significa “poner herraduras o marcar con un hierro a los animales”: “Hoy tenemos que herrar a las vacas”.
Errar es un verbo que significa “equivocarse” y también “vagar, andar vagando”: “Es de humanos errar”; “Se la pasa errando sin rumbo preciso”.
jueves, diciembre 7
A ver, barajéamela más despacio
Barajar o barajear, de acuerdo con el Diccionario de la Lengua Española de la RAE, la forma correcta es barajar y significa “En el juego de naipes, mezclarlos unos con otros antes de repartirlos”, sin embargo la forma se ha modificado en México y Cuba –barajear‑, no así el significado que es el mismo.
Barajar es la forma culta y barajear –que hasta cierto punto acepta la RAE‑ la forma coloquial: ustedes decidirán qué forma utilizan.
Entonces, si recurrimos a la forma culta, tendríamos que decir “Barájamela más despacio”, no “barajéamela más despacio”.
miércoles, noviembre 1
¿Y qué pasa con AFUERA y FUERA?
Como sucede con adelante y delante, las diferencias entre estos dos adverbios –afuera y fuera– apenas si se notan, quizá por ello es que los utilizamos indistintamente, pero no debería ser así: cada uno tiene su función.
Veamos las diferencias
1
Afuera es un adverbio que se refiere a movimiento y significa “hacia el exterior del sitio en que se está o de que se habla”.
Fuera es un adverbio que se refiere a lugar y significa “a o en la parte exterior del sitio en que se está o de que se habla”.
2
Afuera da una idea general de alejamiento: “Afuera estaba lloviendo”.
Fuera tiene un sentido de inmovilidad: “Hay un hombre fuera” (¿en qué lugar está?: fuera).
3
Afuera se refiere a la parte de más allá y admite grados:
Afuera de la casa había un sembradío de maíz, y más afuera, un río
Muy afuera de la huerta pasaba el camino
Fuera tiene un significado más preciso con referencia a determinado lugar y puede ir precedido de las preposiciones de, desde, hacia, para y por (como punto de referencia):
La caja era azul por la parte de fuera
Desde fuera de la casa oíamos sus gritos
Miren hacia fuera (del lugar en que se hallan)
Me echaron para fuera (del sitio donde estaba)
Pasó por fuera una motocicleta (de donde se encuentra)
Error común
Es común usar construcciones como “desde afuera de la oficina se ven los árboles” (debe ser fuera); “De la parte de afuera la bolsa es roja” (debe ser fuera).
Otras como: “¿A dónde vas?, a afuera (debe ser afuera).
lunes, octubre 30
¿Es lo mismo ADELANTE y DELANTE?
Imprecisiones
Adelante no debería usarse con las preposiciones hacia o para, pero en el lenguaje coloquial se hace: "Vamos hacia adelante a ver si encontramos una tienda". Esto se hace para reforzar la idea de movimiento, pero adelante lleva implícita la idea de movimiento; en todo caso es preferible utilizar delante: "Vamos hacia delante..."
En América, anota el Diccionario panhispánico de dudas de la RAE, es común el uso de adelante seguido del complemento de: "Luis se puso adelante de Ana para protegerla"; sin embargo, el uso correcto es "Luis se puso delante de Ana para protegerla".
Recordemos...
Adelante implica movimiento: seguir adelante = avanzar.
Delante expresa situación: seguir delante = continuar estando en la parte o posición delantera.
viernes, octubre 13
AMERICANISMOS: ¡Qué arrecho eres!
Oféndete si estás en...
México: pues te están diciendo que eres muy lascivo, lujurioso o que eres un obsesivo sexual. En México tu sinónimo sería "caliente".
Perú: ni se diga, también te están diciendo algo así como lujurioso.
Panamá: mejor cuida tu comportamiento porque también están haciendo alusión a tus ardientes demostraciones.
El Salvador: hombre, sé discreto y contén tus bajas pasiones.
Bolivia: que estás excitado sexualmente, pero lo peor es que se te nota.
Siéntete orgulloso si estás en...
Guatemala: pues te están diciendo que eres empeñoso. ¡Bien por ti!
República Dominicana: eres valiente, temerario; no le tienes miedo a nada.
Ecuador: hombre, te están diciendo que eres decidido y no sólo eso, sino también valiente. Aunque también pueden decirte que estás enojado o que nuevamente se te nota tu obsesión sexual, toma en cuenta el contexto y pon mucha atención al tono en el que te lo dicen.
Y en...
Venezuela: te pueden estar diciendo que algo es difícil, no precisamente tú "Está arrecho pasar ese examen"; pero también pueden hacer alusión a que estás enojado.
Antes de cualquier acción, toma en cuenta el país donde te encuentras, el tono en el que te lo dicen y el contexto; no vaya a ser que te corran e impidan tu entrada por los próximos 20 años.
DISPARATE: Me gustas demasiado
Demasiado se utiliza erróneamente en lugar de mucho y no tomamos en cuenta que como adjetivo la primera significa "que excede de lo necesario o conveniente", de acuerdo con el Diccionario panhispánico de dudas de la RAE.
Es común escuchar construcciones como "Te amo demasiado" --¿tanto que me duele?, ¿tanto que me hace daño?--; "Es una mujer buena, nos ha enseñado demasiado de la vida..." --entonces no es tan buena porque se ha excedido con nosotros.
Demasiado debe utilizarse cuando queremos comunicar que algo es excesivo, que es más de lo conveniente. Veamos algunos ejemplos:
- Comí demasiado (por eso ahora me duele el estómago)
- Sé mucho de este tema, así que te puedo ayudar
- He leído demasiados libros de terror, tantos que siempre tengo pesadillas
- Te amo demasiado; sólo pienso en ti, no me concentro en el trabajo... por eso es mejor que terminemos
- He fumado mucho, pero no demasiado como para dejarlo
- Acudió demasiada gente y sobrepasó la capacidad del estadio, por eso se cayeron las gradas
martes, septiembre 26
El uso de guiones largos
Como aclaración dentro de una frase
El filme polaco –una cinematografía de alta calidad– obtuvo el gran premio del festival de Cannes.
En un diálogo
-¡Habla! ¡Habla!
-Voy allá; y esta vez, por ser ya la última, reanudaré el hilo de mi historia sin beberme un vaso de vino.
Uso del guión largo con otros signos ortográficos
Con el punto (.)
Cuando los guiones se encuentran dentro de un texto y éste continúa:
Esperaba a Emilio –un gran amigo-. Lamentablemente, no vino.
En Cuba todo espectáculo deportivo es completamente gratuito –no sé si es así en otros países-. El Estado considera que el deporte es un derecho del pueblo.
-Pero ¿quién es usted? –le dije sin soltarla-. ¿Por qué corre detrás de mí?
Cuando el uso de guiones finaliza la frase u oración:
-Póngase cómodo –dijo Gris Marsala.
-Qué ocurre –le pregunté con extrañeza.
Con la coma (,)
-Os hago gracia, queridos amigos –continuó Gabriel-, de las reflexiones y argumentos que emplearía yo para tranquilizar a Telesforo.
Con dos puntos (:)
-Voy preparada –exclamó Verónica mostrando varios artículos-: cámara, protector solar, traje de baño, lentes...
Con el punto y coma (;)
María tuvo seis maridos –su impresionante belleza era un imán para los hombres-; seis pobres diablos que no soportaron su agrio carácter.
Con signos de admiración e interrogación (¡!/¿?)
-¡Admirable suposición! –exclamaron los camaradas de Gabriel-. ¡Eso mismo íbamos a contestarte nosotros!
Muchos científicos se han preguntado si existe vida en otros planetas, pero no existen indicios suficientes para saberlo. ¿Hay o no vida en otros planetas? –la pregunta sigue en el aire-.
Con puntos suspensivos (...)
-No me da la gana... asesinos... –dijo el hombre soportando estoicamente las torturas-. ¡No! No hablaré aunque me maten...
Con sólo mirarla una vez, la muchacha me cautivó –tan linda, tan simpática, tan atractiva, tan... tan...- y en ese instante supe lo que es el amor a primera vista.
viernes, septiembre 8
Licua y financia: el acento donde debe ir
Sin embargo se trata de palabras llanas o graves, por lo tanto la fuerza se encuentra en la penúltima sílaba:
licua
financia
Para no continuar cometiendo este error, he aquí una clave:
Financia se conjuga como el verbo anunciar (y no pronunciamos anuncía, ¿verdad?)
Yo anuncio / financio
Tú anuncias / financias
Él anuncia / financia
Nosotros anunciamos / financiamos
Ellos anuncian / financian
Ustedes anuncian / financian
La sílaba en negritas es aquella que debemos pronunciar con fuerza.
Licuar se conjuga como el verbo averiguar (y tampoco pronunciamos averigúa, ¿verdad?):
Yo averiguo / licuo
Tú averiguas / licuas
Él averigua / licua
Nosotros averiguamos / licuamos
Ellos averiguan / licuan
Ustedes averiguan / licuan
martes, agosto 22
La verdadera relación entre la coma y la y
Si tuviéramos que escribir esta estrofa de la canción de Joaquín Sabina, sin ver la letra original, éstos serían los "descansos" que ameritan puntuación; son casi naturales, los pide la garganta para aspirar y continuar con la frase; para que fluya sin forzarnos.
En el ejemplo anterior se ven algunos casos del uso de la coma y de la conjunción y; veamos ahora las reglas.
¿Cómo usar la coma y la conjunción y?
De acuerdo con las reglas gramaticales en los siguientes casos:
aCuando los elementos están separados por punto y coma (;) y en el último aparece la conjunción copulativa (y):
En la maleta colocó la ropa y los zapatos; en la bolsa de mano, su pasaporte y las tarjetas de crédito; en una caja, los libros y las revistas, y los cosméticos, en una bolsa más pequeña.
aPara separar los diversos miembros de una frase independientes entre sí, y gramaticalmente equivalentes:
Todos hablaban, todos gesticulaban, y el ruido era ensordecedor.
Se levanta tarde, pasa mucho tiempo arreglándose, desayuna, y aún así llega a tiempo a su trabajo.
aCuando dos oraciones coordinadas tienen distinto sujeto:
Llegaba la gente al baile, y los niños seguían sin aparecer por la plaza.
Estuvimos tocando el claxon durante mucho tiempo, le hicimos señas, y el conductor de adelante ni se inmutó.
aCuando la conjunción y tiene valor adversativo:
Le pedí que guardara silencio, y no me hizo caso.
Yo le dije que ese muchacho no le convenía, y se casó con él.
aSe puede escribir coma antes o después de la y si en la oración se intercala una frase explicativa u otro elemento que deba ir aislado del resto de la oración:
Anda, ven con nosotros y, si te aburres, te regresas en mi coche.
Mi madre, que tuvo once hijos, y mi padre lograron comprar una casa enorme.
aSe pone coma delante de la conjunción y cuando ésta encabeza una proposición con contenido consecutivo, temporal, condicional, etcétera, aunque tengan el mismo sujeto:
Limpiamos los platos, ordenamos la cocina, y quedamos muy satisfechos.
NOTA: escrito a petición de Peggy... y con mucho gusto.
miércoles, agosto 16
Fui feliz HASTA que te conocí
La verdad es que no he había dado cuenta del uso que los mexicanos hacemos de la preposición "hasta", pero nuestro médico del lenguaje, Eduardo Ortiz de Bolivia, atinadamente me hizo darme cuenta del error.
"Dejé mi coche hasta atrás",
"-¿Cuándo vendrá? -Vendrá hasta mañana"
A la vez, me costaba hacerme entender cuando usaba "hasta". Y es que en algunas frases el uso, y el significado, son contrarios al español general (digo general porque el uso del "hasta" en el sentido de los dos ejemplos es casi casi exclusivamente mexicano, te lo aseguro).
¿Por qué te digo esto? Porque cuando leí en tu último cuento "...fue hasta esta noche que me dijo su nombre", sentí la confusión sobre la que te acabo de hablar. Ya casi la había olvidado...
Apuesto que para muchos esa frase significaría "le ha dicho su nombre todas las veces que se han encontrado, pero dejó (dejará) de hacerlo (desde) esta noche". En mi país (Bolivia) diríamos: "...siempre me ha visitado; pero no fue hasta esta noche que me dijo su nombre".
La supresión de la negación antes del verbo en oraciones que contienen "hasta" es algo muy pero muy mexicano.
Hagamos un ejercicio con "Va a leer el libro hasta mañana". Para mí significa que dejará de leer el libro mañana. ¿Para ti significa que comenzará a hacerlo mañana, verdad? Para darle el sentido mexicano, yo diría "Va a leer el libro a partir de mañana".
1.- Para expresar el límite:
espacial: Llegaron hasta las cascadas
temporal: Se quedarán en la casa hasta mañana
de cantidad: Le daré hasta 100 pesos
2.- Indica el momento o lugar en que una acción se interrumpe o queda concluida:
Leí hasta la página 50, la verdad es que este libro es aburrido
Mi mamá estudió hasta el primer año de la universidad
Caminamos hasta que los pies me dolieron
Te amaré hasta la muerte (después ya no, ¿cómo?)
El caso mexicano
En México la preposición hasta se utiliza con un sentido de "sólo entonces y no antes", aunque también la usamos en los sentidos que marcan las dos reglas antes mencionadas.
"...pero fue hasta esta noche que me dijo su nombre"
Como bien hace notar Eduardo, esta frase comunica que nunca antes lo había hecho, sino hasta esa noche: "sólo entonces y no antes". Debí agregar en esa frase un "no" para evitar confusiones:
"... pero no fue hasta esta noche que me dijo su nombre"
Otros errores que incluso posicionamos a través de la publicidad:
Hasta que usé una Manchester me sentí a gusto (en cuanto la usé dejé de estar a gusto)
Debió ser:
Hasta que usé una Manchester no me sentí a gusto
En fin... el uso hace la norma y en México nos pintamos solos para eso.
jueves, agosto 10
Acento ortográfico en palabras compuestas
Las palabras compuestas se comportan como una sola palabra, de modo que se les aplican las reglas de acentuación ya mencionadas, independientemente de cómo se acentúen por separado. Veamos los ejemplos:
décimo + séptimo = decimoséptimo
Al unir estas dos palabras tenemos como resultado una palabra esdrújula, cuyo acento recae en la antepenúltima sílaba y siempre lleva tilde.
océano + gráfico = oceanográfrico (al unirse resulta una palabra esdrújula)
busca + pies = buscapiés (resulta una palabra aguda terminada en s, por lo tanto lleva tilde)
veinte + dos = veintidós (palabra aguda terminada en s, lleva tilde)
¿Y las terminadas en -mente?
Fácilmente... en este caso se mantiene el acento ortográfico del adjetivo, siempre y cuando originalmente lo lleve, por ejemplo:
lógico + mente = lógicamente
estúpido + mente = estúpidamente
cortés + mente = cortésmente
artístico + mente = artísticamente
erróneo + mente = erróneamente
tonto + mente = tontamente (no lleva tilde porque originalmente tonto no lo lleva, pues es una palabra llana o grave terminada en vocal)
Y así sucesivamente (sucesivo, palabra grave terminada en vocal) aplicamos estas sencillas reglas y nos convertimos en expertos del lenguaje o, por lo menos, en camino de serlo.
jueves, agosto 3
UN NO DISPARATE: Tráfico de coches
Y aunque ya está aceptada dicha acepción por la RAE, aún existen puristas del lenguaje que se sienten ofendidos cuando escuchan frases como "El tráfico estaba muy pesado, íbamos a vuelta de rueda..." y no digo con esto que es necesario que la RAE le dé el visto bueno a una acepción para que podamos usarla con libertad, de hecho es el hablante quién lo decide y la Real Academia quien las recoge.
El problema es cuando los hablantes cometemos aberraciones, pero considero que en el caso de la palabra tráfico es válido usarla para referirse a la circulación de vehículos y personas por una calle, carretera, etc.
tráfico. (Del italiano traffico). m. Acción de traficar. También se refiere a comercializar o realizar un intercambio de bienes. En el Diccionario de uso del español de María Moliner, se menciona que se emplea para referirse al comercio irregular: tráfico de armas, de animales, de drogas, etc.
Es correcto decir, entonces, "El tráfico de coches está en su punto en la ciudad"; no hay posibilidad de confusión, ya que el contexto dentro del que se dice nos ayuda a dirigir al escucha hacia lo que nos referimos.
Así que si se topan con algún purista que los vea feo o los recrime (critique) por usar tráfico con esta acepción, ríanse en su cara y devuelvan el golpe "¿Acaso no sabes que tráfico también tiene esa acepción?, ¡pues qué ignorante, eh!
miércoles, agosto 2
Los escurridizos acentos ortográficos
Los tres tipos de acento son:
Prosódico. Es el énfasis o intensidad mayor que tiene una sílaba. Todas las palabras cuentan con una sílaba que se pronuncia con más intensidad. Por ejemplo: bota, caja, pederasta.
Ortográfico. O tilde (´); signo ortográfico que, de acuerdo a determinadas reglas, se coloca sobre la sílaba de mayor intensidad. Por ejemplo: pelón, político, oído, precaución.
Diacrítico. Son aquellas palabras en las que el uso de la tilde afecta su significado. La sílaba tónica (la de mayor énfasis) siempre es la misma, pero llevan tilde dependiendo del significado que se les quiera dar. Por ejemplo: tú y tu; él y el; éste y este; mi y mí (tema que ya vimos en un artículo previo).
Por supuesto, los problemas se presentan con los dos últimos tipos de acento, el ortográfico y diacrítico. Veamos el ortográfico y si gustan pueden buscar aquí el artículo que ya publicamos sobre el diacrítico (Tome el papel y lo tire al rio... luego tome un te).
Reglas de acentuación ortográfica
Las palabras, todas, se dividen en cuatro clases dependiendo cuál sea la sílaba de mayor intensidad o tónica, y llevan o no tilde de acuerdo con las siguientes reglas:
Agudas
Son las palabras que tienen mayor intensidad en la última sílaba y llevan tilde cuando terminan en n, s o vocal.
Comerá, bebé, guaraní, dominó, patán, balcón, betún, además, determinación...
- No llevan tilde si son monosilábicas: pie, can, fe, tos, vals, pan, ya.
- No llevan tilde si terminan en consonantes distintas de n y s: sutil, tenaz, atril, afinidad, altitud.
- No llevan tilde si terminan en los diptongos ay, ey, oy, uy, au, eu, ou: caray, jersey, Eloy
- No llevan tilde cuando terminen en s y ésta vaya precedida por otra consonante: robots, argots.
Tienen la sílaba tónica en la penúltima sílaba y llevan acento ortográfico (tilde) siempre que terminan en consonantes diferentes de n y s.
Bíter, bolívar, cáncer, hábil, árbol, imbécil, carácter, cárcel, cómic, fénix, tótem, álbum, césped...
- No llevan acento ortográfico si terminan en n o en s: crema, estufa, canon, examen, salas, casas.
- Sí llevan acento ortográfico cuando terminan en n o s precedida de otra consonante: cómics, fórceps, pósters, bíceps, récords.
La intensidad se encuentra en la antepenúltima sílaba y siempre llevan acento ortográfico o tilde.
Ábaco, éxtasis, héroe, róbame, mátame, político, esdrújula, traéselo, ídolo, pérfido...
Sobresdrújulas
El acento recae en la sílaba anterior a la antepenúltima y siempre llevan acento ortográfico.
Envuélvamelo, cuéntemelo, quédatelo, demuéstramelo...
Hay más temas sobre el acento ortográfico: diptongos, triptongos, hiatos, en palabras compuestas, monosílabos, interrogativos y exclamativos, enclíticos, pero de ellos hablaremos en su momento y poco a poco.
sábado, julio 29
Falta de concordancia

Desfortunadamente, los medios promueven el mal uso del lenguaje así como muchos personajes públicos; como dice Eduardo de Bolivia y Alfredo de México: Evo Morales y Vicente Fox usan el lenguaje muyyyy mal.
¿Cuál es el error en esta foto? La falta de concordancia entre el adjetivo y el sustantivo: tercer marcha.
Marcha, el sustantivo, es femenino; entonces, el adjetivo (el que lo califica) también debe ser femenino. Debió escribirse así:
jueves, julio 27
Mi intención es DE QUE seas feliz: DEQUEISMO
Que nos quede claro, ¿cuál es la función de la preposición de?
Posesión. La casa de Carlos; la blusa de María.
Pertenencia. Las fotos del periódico; los anuncios de Coca Cola.
Materia. Vaso de vidrio; pañuelo de seda.
Asunto. Carta de recomendación; libro de historia.
Contenido. Vaso de agua; bote de basura.
Parte. ¿Cuántas de estas blusas vas a comprar?
Cualidad y oficio. Mi hermana trabaja de contadora; presume de bonita e inteligente.
Origen. Es de Cuba; la torre de Italia.
Procedencia. Viene de Europa; los productos de la tienda son caros.
Modo. Comió de pie; una foto de su cara.
Tiempo. De noche todos los gatos son pardos; de joven solía correr todos los días.
Causa. Está muerto de risa; está enfermo de fiebre.
Horrores (digo, errores) y aciertos
a) El sujeto de una oración nunca va precedido de una preposición.
r Le preocupa de que te metas en problemas
a Le preocupa que te metas en problemas
a Se preocupa de que lo metan a la cárcel (¿De qué se preocupa? De que lo metan...)
r Es seguro de que no vaya a la fiesta
a Es seguro que no vaya a la fiesta
a Está seguro de que no va a ir a la fiesta (¿De qué está seguro? De que no...)
b) El complemento directo nunca va precedido por la preposición de. Error que generalmente se comete con verbos de pensamiento (pensar, opinar, creer, considerar, etc.), de habla (decir, comunicar, exponer, argumentar, expresar, etc.), de temor (temer) y de percepción (ver, oír, escuchar, sentir, etc.)
r Creo de que me está mintiendo
a Creo que me está mintiendo (¿Qué crees? Que me está...)
r Pienso de que lograré mis metas
a Pienso que lograré mis metas (¿En qué piensas? En que lograré...)
c) A las oraciones subordinadas con funciones de atributo en oraciones copulativas con el verbo ser, no se les antepone la preposición de.
r Mi intención es de que todos seamos felices
a Mi intención es que todos seamos felices (¿Cuál es tu intención? Que todos seamos...)
Si tenemos duda, el diccionario sugiere convertir la oración dudosa en una interrogativa, por ejemplo:
¿De qué se asombra? Se asombra de que por primera vez llegó temprano
¿Qué le asombra? Le asombra que pese a las amenazas, nunca llega temprano
¿Qué opina del programa? Opina que no sirve, que es pura mentira
¿En qué insiste tanto? Insiste en que todos traigamos el uniforme
¿De qué habló en la conferencia? Habló de que la pobreza cada vez es mayor
Así que utilicen esta fórmula y desháganse del dequeísmo.
viernes, julio 14
Ando cayendo bajo: ¡Ah, qué gerundios!
Según la RAE, el gerundio "Suele denotar acción o estado durativos. Estoy leyendo. Seguiré trabajando. Tiene más generalmente carácter adverbial, y puede expresar modo, condición, tiempo, motivo, concesión y otras circunstancias."
Instantaneidad de un acto
Para referirse a una acción que se esta llevando a cabo en el momento en que se habla.
Estoy leyendo este libro (en este momento)
Duración de un acto
Cuando una acción es prolongada, aún no termina.
Estoy aprendiendo inglés (no en este preciso momento, pero sí en un periodo que aún no termina)
Estoy escribiendo una novela
Gerundio como adverbio de modo
En este caso el gerundio modifica al verbo principal; pero ambas acciones (verbo principal y gerundio) deben coexistir lógicamente, es decir, que sean lógicamente posibles al mismo tiempo.
Pedro abrió la puerta dando puntapiés
El perro me recibió ladrando y moviendo la cola
Manoteando y gritando nos corrió de su casa
En este caso el gerundio explica la acción principal: ¿Cómo abrió la puerta? dando puntapiés.
Gerundio explicativo
Explica las razones o motivos que tiene el sujeto para realizar la acción principal.
Carlos, notando que se acababa la gasolina, se detuvo a llenar el tanque
Susana, descubriendo que Carlos ya no la amaba, decidió terminar
El director, viendo que el empleado siempre llegaba tarde, lo corrió
Gerundio referido al objeto directo
El gerundio indica que el sujeto captó al objeto directo durante el proceso de una acción.
Laura, si te asomas a la ventana, verás a tu gato trepándose a los cables de la luz
Desde la carretera, Héctor vio el bosque quemándose
Vi a Diego llorando (en este caso Diego es el objeto directo)
Quien está llevando a cabo la acción es el objeto directo, el gato; quien está viendo la acción es el sujeto: Laura; y el verbo es ver.
Para que en este caso el uso del gerundio sea correcto, el verbo principal debe ser de perepción intelectual o sensible: mirar, escuchar, oír, tocar, oler, comprender, darse cuenta, descubrir, notar, etc. y el gerundio no debe aludir a una cualidad o atributo permanente.
Por ejemplo, no es correcto decir: Vi a un muchacho teniendo la piel morena; Observé a tus padres siendo muy ricos.
Gerundio condicional, causal y concesivo
CONDICIONAL: Queriéndolo Dios, el año que viene iré a Europa
Dándome permiso mi madre, no tendré ningún problema y podré acompañarte a tu casa
CAUSAL: Yendo Carla contigo, me siento más tranquila
Sabiendo que te ha mentido miles de veces, cómo puedes volver a creerle
CONCESIVO: Temblando o diluviando, iría a buscarte al aeropuerto
Muriéndome de fiebre, saldría a verte tan sólo un momento
sábado, julio 8
Americanismos I: ¡Ah, qué pendejo!
Entremos en materia y hablemos de pendejadas; oyeron bien, de las diferentes acepciones que tiene esta palabra en algunos países de América.
RAE. (Del latín *pectiniculus; de pecten, -inis, pubis). m. Pelo que nace en el pubis y en las ingles. 2. coloq. Hombre cobarde y pusilánime. 3. coloq. Hombre tonto, estúpido
México. adj. Cobarde, pusilánime y, por eufemismo, tonto, torpe, estúpido. Término gravemente injurioso y obsceno, y en todas partes impropio de gente educada (Diccionario de mexicanismos).
Aunque el Diccionario de Mexicanismos menciona estas acepciones, el uso común y más frecuente en México es tonto, torpe, menso, estúpido. No se utiliza para referirse al pelo púbico.
"No puedo creer que sea tan pendejo: le dio la clave de su tarjeta de crédito a su novia."
"Te haces pendejo, sabes de qué estoy hablando." (En este caso la acepción tiene que ver con hacerse guaje: engañar, hacerse el bobo, el desentendido).
Efectivamente, es un insulto, pero cuando suele decirse entre amigos la intensidad de éste baja.
Perú. sust. persona astuta, taimada. 2. sust. sobre mujeres, implica libertinaje sexual o engaño conyugal.
"Carlos es un pendejo, siempre que lo mando a pagar algo se queda con mi cambio."
"Arturo está casado con una pendeja; todos sabemos que lo engaña y él no se da cuenta."
Costa Rica. sust./adj. tonto, inepto para algunas cosas.
Ecuador. adj. cobarde, asustadizo.
Guatemala, Colombia y Honduras. sust./adj. tonto, idiota.
Chile. sust./adj. joven, adolescente. "Está muy pendeja como para ir a bares, ¿no?"
Paraguay. sust. muchacho, novio. "Juan es el pendejo de Carina".
Argentina y Uruguay. sust./adj. adolescente o aquel que parece serlo por su aspecto o comportamiento. "Pareces una pendeja, no has cambiado nada. ¿Cómo le haces?" "Siempre te comportas como un pendejo, ¿cuándo vas a madurar?"
Bolivia. adj. astuto, taimado. 2. Vello púbico.
A colación viene un chiste que mandó Eduardo de Bolivia:
- Oye, ¿sabes por qué a Pepe le dicen pelo del ombligo?
- No, ¿por qué?
- Porque no es bello ni pendejo.
Como siempre, los invito a enviar comentarios, críticas, correcciones y sugerencias de temas. Son siembre bien recibidas.
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lunes, junio 26
Hechos pasados dichos en presente
A este tiempo verbal se le llama presente histórico y es correcto utilizarlo, pero es más una cuestión de estilo que un uso gramatical.
Generalmente se usa para acercar al lector a hechos pasados, para darles mayor intensidad, para que éste los sienta más cerca.
"Después de una cruenta guerra, México obtiene su independencia en 1821".
Y efectivamente, se utiliza más en crónicas y biografías, pero también en el habla común, por ejemplo:
"Mi vida es un desastre. Primero, me despiden; luego, me corta mi novio; después, la casera me pide el departamento y el otro día que iba por la calle, me caigo y me raspo la rodilla".
Como se puede ver en el ejemplo, la intención es traer hechos pasados a la actualidad para darle más realismo, más intensidad.